Una casa de cartón

Una casa o un auto, un avión, una entretenida nave espacial. Todo es posible si tenemos una caja de cartón lo bastante grande como para que el niño quepa dentro. Para hacer la casa hay que poner la caja con la abertura hacia abajo y recortar los huecos de la puerta y las ventanas (eso lo harán los padres).
El niño puede encargarse de decorarla: puede pintar las tejas, la chimenea, citófono, un buzón, etc. Cuando la termine, podrá jugar con ella. Para hacer un auto, la caja se coloca al revés, para que el niño pueda meterse dentro. Él se encargará de dibujar las ruedas, los mandos, etc.